/ Moneda

¿Qué pasaría sí...? ¿Nuestro DNIe fuese un monedero digital?

Ayer participé en una mesa redonda sobre modelos de negocio emergentes en el Congreso de AJE Galicia (www.congresoajevigo.com). En la ronda de preguntas nos hicieron una muy interesante.

Si pudierais cambiar algo... ¿Qué cambiarías?

Pensándolo con tiempo seguramente cambiaríamos muchas cosas, pero en ese momento las que me vinieron directamente a la cabeza fueron dos:

  • La administración pública digital: para agilizar los procesos y trámites con una ventanilla única efectiva para todos los tramites administrativos de cualquier administración.
  • El sistema bancario, en dos aspectos:
    • La descentralización en una oficina de las gestiones bancarias (tener que desplazarte a una oficina para hacer ciertos trámites cotidianos es absurdo a día de hoy).
    • El billete y la moneda: planteaba la situación en la que tu DNIe es un monedero electrónico que pudieras usar para cualquier trámite, eliminando de la circulación el billete y la moneda.

Muchos me llamaréis loco seguramente. Pero... ¿Qué pasaría si este último caso sucediera? Que dejasen de circular monedas y billetes. Lógicamente no podemos imaginarnos todas sus consecuencias.

Por un lado, tendría que ser un método de pago seguro. Podríamos imaginarnos un DNIe electrónico que actúa como monedero, que fuese recargado en un cajero bancario (igual que funcionan otros monederos) de tal forma de que una madre pudiera recargar el DNIe monedero de su hijo sin necesidad de que este hijo tuviera una cuenta bancaria.

De alguna forma debemos certificar que quien paga es el titular del DNIe: un sistema huella dactilar sería suficiente (potencialmente reforzado con un pin).

Una vez la moneda física ha sido eliminada y las operaciones monedero y transacciones financieras con tarjetas las puede controlar Hacienda. Se puede hacer una mejor planificación impositiva. Los sistemas de módulos ya no tendrían sentido, porque sabrías cuanto vende un autónomo por ejemplo.

Desde el punto de vista del consumidor, el Estado no debería tener acceso a datos personales sobre todo el quién, qué y dónde de las transacciones a no ser, quizás, de las operaciones de un gran volumen económico.

Pero quizás la consecuencia más directa es el afloramiento de las economías sumergidas. Porque es verdad que la limitación de operaciones en efectivo de más de 2.500 € intentan acotar el uso de estos capitales, pero habría un tipo de operaciones que continuarían ocurriendo: las que ocurren dentro de la propia economía sumergida. Esto es que si ambas partes tienen intención de defraudar a Hacienda, y recordemos que Hacienda somos todos por lo que nos intentan defraudar a nosotros, no habrá limitación de 2.500 € posible, ya ya que esa operación nunca existió para los ojos de la Hacienda pública.

Por lo que... por ir concluyendo, si tuvieramos hoy hicieramos el anunció de que dentro de 1 año, la moneda física desaparecería y que hay un año para regular todo el dinero en efectivo mediante una amnistía fiscal y una vez regulado ese dinero quedaría inutilizado. No solamente haríamos emerger capitales ocultos, sino que estaríamos bloqueando que puedan existir, por lo que la amnistía fiscal cumpliría su papel a la perfección: borrón y cuenta nueva.

Lógicamente esto tendría ciertos problemas... ¿Qué pasaría con las monedas extranjeras? ¿Exigiríamos conocer el origen de éstas? En definitiva sería complicado por el panorama internacional. Pero sin duda deberíamos tener hacia ello cada vez más. Otra opción la tenemos más fácil y cercana: usar las tarjetas de débito / crédito solamente, pero si no hacemos desparecer la moneda física en circulación poco podríamos hacer.

Otra opción sería hacer temporal la moneda, que solo tenga validez de pocos días entre cuentas bancarias. Si hoy quieres retirar dinero en tu cuenta bancaria para ingresar en la de un amigo o proveedor, que tenga una caducidad de 48 o 72 horas para poder efectuar la operación. Lo cual nos permitiría mejorar la trazabilidad de la moneda.